La fotografía debe ser en color y tomada sobre un fondo blanco liso.
Debe ser un primer plano nítido de la cabeza y la parte superior de los hombros, con el rostro ocupando aproximadamente entre el 70 y el 80% del encuadre.
La imagen debe ser nítida, limpia y de alta calidad, libre de sombras, manchas de tinta, arrugas o marcas de grapas.
El solicitante debe mirar directamente a la cámara.
Los tonos de piel naturales deben ser visibles, con el brillo y el contraste adecuados.
La fotografía debe haber sido tomada en los últimos seis meses.
No se permiten sombreros, gorras ni ningún otro tipo de prenda para cubrir la cabeza.
El uso de tocados por motivos religiosos puede aceptarse caso por caso, siempre que el rostro quede completamente visible. La barbilla, la nariz, los ojos, las cejas y la frente deben quedar al descubierto, y la forma del rostro debe ser claramente identificable.
El cabello debe ir recogido detrás de las orejas.
No se aceptan imágenes escaneadas ni fotocopias en color.